Un golpe histórico a Carlos Slim y a Televisa

México. Lo que muchos creían que no pasaría en México empieza a ocurrir: por primera vez en la historia la televisión abierta y la telefonía celular se abren a la competencia. Por si fuera poco, Televisa está obligada a ayudar a sus competidores.

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Inés Santaeulalia | La República

Los dos gigantes de las telecomunicaciones mexicanas han recibido un duro golpe. La autoridad reguladora ha declarado agentes preponderantes en sus mercados al grupo de medios de comunicación más importante de habla hispana, Grupo Televisa, y a la mayor operadora de telefonía celular de América Latina, América Móvil, propiedad del magnate Carlos Slim. Los dos imperios tendrán que asumir una serie de drásticas medidas para reducir su poder en favor de la competencia.

«No recibimos presiones ni amenazas en el proceso», señaló Gabriel Contreras, el presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Él, junto a los otros seis miembros del pleno, eligieron por unanimidad 188 medidas que tendrán que comenzar a implementarse en los próximos 30 días y que acotarán a los grupos empresariales en términos de infraestructura, tarifas y contenidos.

La declaración de preponderancia, que debía hacerse por ley antes del 9 de marzo, se ha conocido el mismo día en que el instituto ha publicado en el Diario Oficial de la Federación la licitación de dos nuevas cadenas de televisión nacionales en abierto. «Es un hecho histórico», dijo el comisionado Fernando Borjón. Se trata de una vieja reivindicación de la industria que podría dar un vuelco al panorama televisivo del país, hasta ahora en manos de Televisa y TV Azteca (controla el 30% restante).

Se espera que para el tercer trimestre de 2015 se termine el proceso de licitación de nuevas cadenas. Borjón asegura que el tiempo es suficiente para que «se formen los grupos empresariales que intervendrán en el proceso».

¿Preponderante?

Por agente económico preponderante se entiende a aquellas empresas que controlan más del 50% de su sector o que por su peso en el mercado imponen sus propias reglas de negocio al resto de competidores.

Las medidas que tendrá que asumir Televisa en el mercado de la radiodifusión, y de las que la propia empresa ha informado a través de un comunicado a la Bolsa mexicana, incluyen la prohibición de ofrecer en exclusiva programas “que en el pasado han generado altos niveles de audiencias” como torneos de fútbol nacionales, finales de los mundiales o los Juegos.

Los llamados ‘contenidos relevantes’ tampoco podrán ser ofrecidos en exclusiva en las plataformas de televisión de paga de Televisa, como Cablevisión y Sky, que están «dentro del grupo preponderante», según dijo la comisionada María Elena Estavillo.

Televisa también deberá compartir su infraestructura, «no de forma gratuita sino mediante un precio justo», con otros competidores. En caso de no alcanzar un acuerdo entre las partes la tarifa será fijada en última instancia por el organismo regulador.

También la publicidad

El Instituto exige a Televisa que ofrezca toda la información que se le requiera, incluida sobre tarifas publicitarias. Además, las televisiones de pago de la competencia tendrán derecho a retransmitir las señales de la televisión abierta del grupo por sus propias plataformas. Al poco de conocerse esta información, las acciones del grupo cayeron un 2.33% en la Bolsa mexicana.

“Todas estas acciones del IFT afectan al Grupo Televisa en sus negocios de radiodifusión y televisión de paga, por lo que evaluaremos el alcance e impacto en cada caso, en sus resultados de operación, actividades y negocios”, dice la compañía en el comunicado.
“Vamos a analizar con detenimiento cualquier acción o medida (legal, de negocios o de otra naturaleza que el grupo deba tomar”, añade.

Los comisionados han dejado claro que los afectados están en su libertad de promover juicios de amparo para evitar estas medidas. También recordaron que las modificaciones constitucionales en la materia, aprobadas en 2013, dejan muy claro que «no procede la suspensión» de las medidas. De esa forma se trata de blindar la reforma al sector de las argucias legales que las empresas puedan emprender.

La medida afecta a dos magnates

Tanto América Móvil como Televisa son propiedad de dos empresarios mexicanos que figuran en la lista Forbes de los hombres más ricos del planeta.

Carlos Slim, hasta este año el hombre más rico del mundo, ocupa el segundo puesto con una fortuna de 72.000 millones de dólares. Emilio Azcárraga, propietario de Grupo Televisa, es el número 663 gracias a sus 2.600 millones de dólares.

Se trata de la primera acción de la reforma de las telecomunicaciones que impulsó el año pasado el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, al que sus críticos bautizaron durante la campaña electoral como ‘el candidato de Televisa’ por el supuesto apoyo brindado por la televisora, y por estar casado con Angélica Rivera, estrella de telenovelas en Televisa.

En adelante, Televisa deberá informar al IFT del costo de sus tarifas publicitarias y las que cobre por el uso de su infraestructura.

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