“El mapa de medios en El Salvador en este momento está copado por medios privados y se olvidan de que el espectro radioeléctrico, no es solo para hacer negocios”

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José Luis Benítez, Dr. en Comunicaciones y presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador hace un breve análisis del mapa de medios en El Salvador y asegura que no se puede hablar de avances en la democracia si no se tiene medios plurales y diversos. 

Jessica Guzmán

La posición concuerda y respalda la investigación que será presentada con el libro “Comunicación, información y poder en El Salvador. Claves para la democratización”.

El documento que será mostrado públicamente el 30 de octubre próximo por la Fundación Comunicándonos, la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), La Asociación de Emisoras Municipales y Ciudadanas de Andalucía de Radio y Televisión (EMARTV), la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC).

¿Qué valoración hace sobre cómo ha evolucionado el tema de la democratización de los medios en los últimos años?

En los últimos años tendríamos que ver a la UNESCO como fenómeno importante de lo que sucede a finales de los años 70s cuando se habla de la necesidad de un nuevo orden informativo mundial o un nuevo orden de la información y en ese momento el debate todavía está centrado mucho en el desbalance de los flujos de información entre el Norte y el Sur, o entre países desarrollados y países subdesarrollados. Está el informe McBride que va a plantear la necesidad de repensar cómo se miran a los países subdesarrollados desde las agencias informativas y ese esfuerzo va a suponer entre otras cosas, en la historia de los últimos años una oposición de países como Estados Unidos, que al final se sale de la UNESCO, entre otras cosas, por esta propuesta de la comisión McBride.

Luego me parece que en los últimos diez años, hemos tenido un nuevo impulso en América Latina, sobre el acceso a la información pública, el cual es un complemento a la libertad de expresión, es decir, si no tengo acceso a la información ¿de qué libertad de expresión estamos hablando? Y cuando eso se concretiza en instituciones como alcaldías se vuelve muy evidente y a la par de este proceso de acceso a la información, aparece y quizá un poco antes de hecho, y es la comunicación como un derecho. Y esto implica, por un lado lo que ha dicho UNESCO, que deben buscarse medios plurales diversos y según ellos en el documento del año 2008, en los indicadores de desarrollo mediático, eso significa que deben haber medios privados, públicos y comunitarios y desde otra perspectiva quiere decir que el derecho a la información no es completo si no hay realmente un derecho a fundar medios de comunicación, a tener acceso a las frecuencias de radio y televisión, a tener un acceso equitativo, un acceso donde la limitante económica no sea un factor de exclusión. En resumen, el derecho a la comunicación nos plantea, hoy en día, muy claramente, la necesidad de democratizar el acceso a los medios de comunicación en sentido de acceso a las frecuencias y en segundo lugar la democratización como un elemento que necesita un nuevo sistema de regulación y legislación de medios donde exista y se promuevan medios plurales, es decir privados, públicos y comunitarios.

Pero si nos vamos al espectro radioeléctrico específicamente vemos que, al menos en nuestro país, no hay equidad y tampoco un marco legal que regule esa distribución…

En primer lugar el espectro radioeléctrico es un patrimonio de la humanidad como lo ha dicho la UNESCO o en términos más jurídicos nacionales es un bien público. Es como que quisiéramos privatizar las carreteras y solo el que pagara para circular por esas carreteras va a circular. Entonces el espectro radioeléctrico se refiere en términos medioambientales o en términos físicos al aire, a la atmósfera donde viajan estos impulsos eléctricos que son señales de radio, de televisión y también de telefonía y que por lo tanto no pueden privatizarse, porque es algo que nos pertenece a todos.

Entonces, si nos centramos en que el espectro radioeléctrico es un bien común y el Estado tiene la obligación de administrarlo y darlo en concesión, entonces lo que hace el Estado, el gobierno, a través de la SIGET es dar concesiones, no es que venda el espectro. El segundo aspecto importante es que el espectro radioeléctrico, efectivamente, es limitado, no es infinito, es finito el número de frecuencias de radio y televisión y por ello es que es necesario hacer un uso racional de ese espectro. Pero el tema más importante, y lo insiste la relatoría de derechos humanos de la OEA, de la UNESCO, es que precisamente a través de la radio y de la televisión es que se ejerce la libertad de expresión. Es decir, nosotros hacemos uso de los medios de comunicación para expresarnos y para dar nuestros puntos de vista, para informarnos, entrar en comunicación con otros grupos, es decir que a través de los medios de comunicación hacemos una parte del ejercicio de expresión colectiva, por lo tanto no puede haber un manejo discrecional o no transparente del espectro radioeléctrico y no puede ser que sea usado solo como lo usa el sector privado, que es para fines de lucro. Y esa es la conclusión que se ha llegado en los últimos años, ya que si esto es tan importante, por qué se le ha dado espacio solo a los medios privados, tiene que haber medios comunitarios, que hay en El Salvador, pero no están legalmente reconocidos y medios públicos que tampoco tenemos.

El gobierno actual ha presentado un anteproyecto de ley de Medios Públicos, creen que es un modelo viable

Lo más importante de un medio público es qué nivel de participación real le da a la ciudadanía, que la gente realmente sienta que ese medio toma en cuenta sus opiniones, y que las agendas, los temas, los programas de estos medios están en sintonía con el sentir de la gente en buena parte. Pero sobre todo a nivel informativo y de posicionamiento ideológico, un medio público debe ser un medio que no es gubernamental, que no es la voz del gobierno, ni del presidente de turno. Y la aspiración más importante que, creo yo, debe tener esta propuesta de ley es cómo establecer una especie de institucionalización, es decir que ese es el temor de muchas cosas que pasan en El Salvador, porque este gobierno deja esto y se aprueba, y que bueno que queda ya una estructura de institucionalidad de medios públicos y después venga otro gobierno y dice “no, a mí no me parece y lo vuelvo a destruir y vuelvo a poner Canal 10 en el Ministerio de Educación” y eso no debe suceder y que esta propuesta de ley sirva para generar una institucionalización, de tal forma que se garanticen esas características de independencia y de un funcionamiento que sean realmente medios que produzcan calidad en sus programas, independientes en sus enfoques y sean profesionales en su tratamiento informativo y de contenido y ahí la participación de la ciudadanía debe ser más activa, porque no hay que olvidar que si estos medios son básicamente financiados por el Estado, pues quien los financia en última instancia son los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos.Realmente lo que necesitamos es una Ley de Medios de Comunicación, que tome los tres sectores: medios privados, comunitarios y públicos. El mapa de medios en El Salvador en este momento está copado por medios privados y ellos ven esto como una amenaza a sus intereses y se olvidan de que el espectro radioeléctrico, es decir que la radio y la televisión no son solo para hacer negocios. Es legal y es válido, sin duda, pero no solo eso y que hay derecho de otros proyectos comunicacionales más educativos, más sociales, más orientados al desarrollo local, al desarrollo humano y que deben tener cabida en un mapa de medios que reconoce esa pluralidad de voces y de sectores que deben estar en la radio y en la televisión.

 

Pero uno de los argumentos de los medios comerciales es que, aparte que en nuestro país los favorece el marco legal, que se rigen por una autocensura y una autorregulación

Pero en términos formales lo que existe en el mundo del periodismo y de contenidos informativos es que hablamos mucho de autocensura cuando por razones externas a un fenómeno o a un hecho informativo un medio de comunicación se abstiene de dar una información, decide no dar una información; esa es una autocensura. Y es lo típico que hablamos en estas discusiones, en situaciones donde en nuestros países de América Latina de si un anunciante, por ejemplo una aerolínea grande o un centro comercial grande tiene una situación negativa como noticia hay muchos medios que se autocensuran y dicen “no bueno esta empresa nos da mucha plata en publicidad y mejor no decimos nada”, eso es autocensurarse por intereses y deciden no dar una información que debería ser conocida por la ciudadanía.

Ahora la autorregulación va en el sentido de cómo lo enfocan los medios comerciales y que ellos pueden establecer sus propios mecanismos de control o de regulación sobre los contenidos y sobre la manera en que ellos trabajan. Eso es válido y la autorregulación es uno de los mecanismos que funcionan en muchos países, donde los medios ya sea individualmente, o como asociaciones, o como colectivos, o corporaciones de medios deciden ponerse reglas, respetarlas y ponerse, incluso, sanciones. Ahora, también es cierto y hay evidentes datos, de que en la mayoría de países no funciona la autorregulación. Porque, como es autorregulación eso significa, muchas veces, que hay una especie de complacencia. Hoy en día coincido más con la idea que incluso UNESCO plantea en uno de sus documentos que se llama la coregulación, es decir que debe existir una regulación por el Estado para asegurar que no haya abusos, o que temas sean tratados oportunamente, o contenidos que sean apropiados, pero al mismo tiempo deba existir la autorregulación. Entonces, no se excluye que la autorregulación sea fundamental y deba promoverse entre los medios de manera clara y con principios éticos.

 

Pero por ser la autorregulación muy difícil se necesita un marco legal, porque estamos hablando de la comunicación como un derecho humano y del espectro radioeléctrico como un patrimonio natural, pero hace falta que la sociedad entienda eso, pero también pareciera que a la clase política no le interesa este punto

Claro, bueno a la clase política sí le interesa, depende de la clase política de la que hablemos, porque si hablamos de la clase política empresarial, gente que representa ARENA, gente de GANA, el mismo Tony Saca que es un empresario del grupo Samix y que además ha defendido que no deben existir leyes y él siempre decía que la mejor ley de acceso a la información era la que no existía, la cual es una visión muy absurda de liberalismo, ellos sí están de acuerdo en el estatus quo como se dice de que lo mejor es que sigamos como estamos y no cambie nada y que la digitalización que viene en camino debe ser repartir las nuevas frecuencias con los mismos y eso es lo que están haciendo, hasta donde yo conozco, que están llamando a consultas a los mismos empresarios: a la familia Esersky, a los Samix y decir si tengo tres frecuencias, bueno con la digitalización tendré seis o siete y serán más opciones de negocio y tal.

Es decir, desde el sector conservador lo mejor es seguir como estamos. Pero desde el sector de la izquierda, es decir de la clase política del FMLN evidentemente sí le interesa y sabe que necesita tener presencia en los medios de comunicación y creo que están conscientes que tienen desventaja como sector político, es decir que tienen muy poca presencia, comparativamente hablando en términos ideológicos con otros países donde hay un balance mayor de medios. Pero en El Salvador, si uno ve el mapa global, hay una tendencia de medios que estarían más en sintonía, y esto lo demostró el monitoreo de medios que presentó la Unión Europea, en el 2009, año de las elecciones, y hacían un análisis de la televisión, de prensa escrita, de la radio, y una de las conclusiones a las que llegaron fue que en el 2009 el partido ARENA el que básicamente tenía posiciones más favorables del conjunto de medios de comunicación. Entonces a la clase política le interesa, pero que no se toque, y otros que se toque, pero sabiendo que es un tema de contracorriente.

 

Es donde debe actuar la sociedad…

Sí, yo sí creo que más que esa discusión de balance político-partidario es la apropiación de la ciudadanía de este sentido del derecho a la comunicación. Es entender, y creo que de lo que se trata es de un proceso de educación y de apropiación de la ciudadanía de entender qué significa el derecho a la comunicación, qué significa que nosotros tenemos derecho a exigir estar bien informados, que los medios nos informen bien, que nos digan lo que realmente sucede, pero además una programación de calidad, que no sea una programación que no genere valores y que no genere un contexto comunicacional negativo o dañino para la salud de los niños, adolescentes y jóvenes, que sobre todo la niñez y la adolescencia se alimenta muchísimo de los medios de comunicación.

En términos de porcentaje, probablemente, hoy en día, en nuestro país, los niños pasan una buena parte de su día más con la televisión que con un profesor. Bueno, Internet está modificando eso en algunos países que pasan más en Internet. Pero en cualquier caso, la radio y la televisión sigue siendo compañía permanente de los jóvenes, adolescentes, de la niñez también, entonces es fundamental decir qué programación le están ofreciendo estos medios a nuestra niñez y a nuestros jóvenes. Y por último, es el sentido de reconocer que tenemos el derecho de expresarnos, de opinar, disentir, de exigir o pedir cuentas a los funcionarios, al Estado, y son los medios de comunicación el espacio privilegiado para eso y por lo mismo que los sectores sociales o ciudadanos en general deberíamos de hacerle al sector político y en última instancia reconocer que el derecho a la comunicación es tan importante para ejercer nuestros derechos. Y eso es lo que se pierde de vista, porque hay quienes pueden decir “no, mire, antes que ese derecho a la comunicación, tenemos problemas de comida, problemas de agua”, sí claro y es verdad y no ahí no hay discusión que eso es necesario, pero hay una reflexión importante de este sociólogo Manuel Castell, que trabaja en una universidad del sur de California y él dice “en este momento para los pobres lo más importante es la comunicación, porque la comunicación les permite vincularse… porque para los pobres la televisión no es un lujo, es una necesidad”, porque si usted de clase media y no tiene televisión podrá ir al teatro, al cine, pero si usted es pobre y no tiene televisión no tiene nada en qué entretenerse.

 

Pero está el punto de los contenidos de esa programación…

Sí que en última instancia les deja a las personas muy poco de construcción de ciudadanía y de construcción de democracia. Y queremos decir con eso de una participación mayor, de mejores canales de comunicación y de hacer que se transformen y se atiendan estos problemas que son reales: la pobreza, el hambre, la desnutrición, la falta de agua. Todos esos temas son necesarios, pero la comunicación va a hacer mucho mejor las posibilidades de resolver eso con buenos medios de comunicación, con buena información que si no tenemos información.

Pero regresamos al punto de que uno de los problemas de obtener esa información de calidad es la falta de equidad en la distribución de medios de comunicación

Claro es un peso, donde lo cualitativo y lo cuantitativo se juntan. Y eso no hace falta tanta complejidad de análisis, porque si yo tengo en radio, televisión, prensa escrita, que el artista de moda se cortó el pelo y por otro lado está el problema del uso de los agroquímicos y lo qué realmente implica y eso no aparece más que en un par de medios, pues exactamente en la gente va a incidir lo del corte de pelo de esta actriz más que los problemas serios que nos van a afectar en nuestra salud.

Y volvemos al punto del inicio, que en la medida que tengamos más diversidad de medios, con un balance, para que le den atención a otros temas que no se les da en este momento, entonces tendremos otra ciudadanía que tendrá más información y otra información que hoy no tiene y otros espacios de participación que hoy no existen y atender otros fenómenos que hoy no estamos atendiendo y problemas que no estamos enfocándonos en ellos y que son fundamentales para mejorar la calidad de vida del país. Se trata de temas importante, como por ejemplo estos candidatos que están corriendo por la presidencia del país si realmente tienen una propuesta educativa, cultural, de agricultura, de medio ambiente; son temas que se quedan relegados o se les da poca importancia, cuando son temas que nos van a permitir salir adelante como país, como personas en el sentido más de la educación, salud, etc., entonces eso es lo que los medios permiten o no en la medida que hay diversidad, pluralidad, donde las agendas dejan que esos temas se visibilicen y donde las personas tomen pensamiento y acciones sobre eso.

¿Cree que vamos por buen camino en la discusión, en este análisis o hace falta mucho y que la clase política, los sectores sociales se involucren más para llegar a una equidad de distribución del espectro radioeléctrico a los medios de comunicación?

Es difícil decir cuánto tiempo nos tomará este proceso de discusión, de debate, sobre la necesidad de actualizar la legislación de medios, de actualizar este marco normativo y que el Estado sea más transparente, responsable  sobre la necesidad de desarrollar políticas de comunicación, políticas que también tienen que ver ya con internet. Yo creo que el camino es bastante… dijéramos lleno de obstáculos. No tengo duda que hay sectores de la clase política que tienen muchos vínculos con sectores empresariales ligados a los medios y a inversiones en medios de comunicación.

Creo, como en otros temas, como en la Ley de Acceso a la Información, como en la Ley de Ética Gubernamental, como en otros temas que en El Salvador se han movido, también se han movido porque hay presión social por un lado, porque hay presión internacional por otro lado y porque al final creo que la racionalidad de los temas o propuestas se impone sobre visiones sesgadas o visiones injustificadas y sin fundamento. Entonces, yo diría que es un buen punto de comienzo que estén en la Asamblea estos dos anteproyectos de radio difusión comunitaria, de medios públicos, pero sí veo que no será un camino fácil. Pero creo que será importante la incidencia de la sociedad civil, la incidencia de generar debate y de mantener ese debate en la discusión pública y bueno hay organismos internacionales que tienen mucha fuerza como es UNESCO, como la misma Relatoría de Libertad de Expresión de Naciones Unidas, que están totalmente en sintonía con estos puntos de la diversidad, pluralidad, de la necesidad de crear un mapa en estos tres sectores, reconocer los tres sectores y darles desarrollo; entonces esa presión en ese contexto internacional es favorable. El problema que le veo que no hay mucho debate porque cuando uno quiere debatir estos temas con sectores que se oponen pues no tienen argumentos para justificar de por qué solo pueden haber medios privados.

Bueno ellos saben que hay mucho poder en los medios de comunicación…

Manuel Castell lo dice en ese último libro que ha escrito “¿Dónde está el poder? Donde se juega el poder es en la comunicación” y entonces por eso mismo, aunque haya mucha oposición, pero ese tema tiene que debatirse y va a ser más importante que otros temas que sin duda son claves en el desarrollo político, pero que no dejan de lado este punto. Hay un par de investigadores europeos que han planteado en un libro hace poco y hablan sobre la democracia en los países pos conflicto, el caso de El Salvador está analizado ahí como un país que salió de la guerra con la Firma de Los Acuerdos de Paz; y ellos plantean tres puntos y dicen que para fortalecer y avanzar en la democracia de un país hay tres áreas que no se pueden descuidar y que hay que atender, uno es que existan elecciones libres y que exista transparencia; en segundo lugar el respeto a los derechos humanos; que El Salvador yo creo que en estos dos temas hemos avanzado con deficiencias, sobre todo quizá en el tema de derechos humanos;  y el tercer tema es medios libres y plurales. Si no tenemos o avanzamos en esos tres puntos no es posible pensar en una democracia. Y en El Salvador este tercer punto no se ha tocado, que se ha dejado al margen, pero que es un tema sustantivo para la democracia, que si es más importante el voto en el exterior, de acuerdo, pero este tercer tema es central para una democracia, porque si no tienes medios plurales y diversos de información, la participación, el debate, la discusión política y pública es muy pobre y entonces tu democracia también será muy limitada

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